
Cuando se firmó el Acuerdo Nacional para la Seguridad, La Justicia y la Legalidad, más de uno imaginó que al fin, en nuestro país, habría una respuesta contundente ante el incremento de los diversos sucesos que en materia de seguridad han golpeado a toda la sociedad. Sin embargo, a pesar del frente común que hicieron gobierno y sociedad mexicana, al día de hoy, un año después del cónclave, las cifras asociadas al secuestro y muerte por ejecución se han duplicado temerariamente en México. Lo anterior deja ver claramente el error cometido al no haber incluído en el protocólo a los líderes delincuenciales, pués si ellos hubiesen sido invitados a firmar dicho Acuerdo otras serían las cifras, ya que a diferencia de nuestras autoridades, ellos no habrían permitido poner el tela de juicio su reputación. Entérate de los compromisos del documento y las nuevas cifras a un año de su aplicación en esta columna.