Luego de habernos librado de él, por más de tres años, ahora las fallidas declaraciones del Secretario de Salud lo ha traído a la escena pública a través de su acostumbrada estrategia mediática de "no perder la ocasión de responder, a quien sea, las menciones sobre su enbotargada persona, con el riesgo de que su reaparición supere la amenaza del virus pandémico que afecta al mundo, como se describe en esta columna
